La Selva actual, una especial muestra de hayedo-abetal, es un bosque joven con menos de 12.000 años. Inicialmente el árbol mayoritario parece que fue el roble, del que aún quedan bellos ejemplares solitarios. En los últimos siglos la explotación maderera ha hecho reducir la extensión del abetal, siendo hoy el haya la especie más abundante. Se pueden encontrar otras especies en número reducido, como son el serbal, el arce, el sauce, el tilo, el olmo de montaña y entre las especies arbustivas el boj, el avellano, el acebo, el espino, el enebro o el patxaran. Los helechos, líquenes y musgos completan esta rica y variada flora.
 
 
Haya (Fagus sylvatica):

Es la especie más abundante de la Selva. Árbol caducifolio que puede alcanzar los 40 m de altura, de tronco recto, grueso y liso, copa redondeada y frondosa. Florece en abril, mayo y junio, y produce su fruto (hayuco) a finales de verano.
Su explotación se realiza entre los 100- 150 años de edad, aunque se mantienen numerosos ejemplares más viejos.
Requiere un clima muy húmedo. Esta humedad de los hayedos, que rezuma en los troncos y ramas, propicia el desarrollo de líquenes, musgos y helechos. En su frondosidad apenas permite que crezcan otras especies salvo en algunos claros del bosque y siendo plantas especialmente aclimatadas.
En Irati se distribuye por todo el territorio.
Abeto Blanco (Abies alba):

Es el único abeto autóctono de Navarra.
Es una conífera de hoja perenne que puede alcanzar los 50 m de altura, de tronco fuerte y recto, con copa piramidal.
El “árbol de Navidad” florece en abril, mayo y junio, y produce su fruto (piñas) en el otoño, época en la que su colorido contrasta especialmente con las masas de haya. Parece que su extensión era mayor en la Selva, pero su idoneidad para la construcción naval hizo que fuera muy explotado perdiendo terreno frente al haya.
Se distribuye principalmente al este del embalse, entremezclado con hayas.
 
 
Arce (Acer platanoides):

Presente también en Irati, se localiza alrededor de los hayedos, más cercano a zonas de pastos.
Árbol caducifolio de buen porte y frondosidad, con altura que puede superar los 30 m. Copa redondeada, tronco corto y recto, de corteza agrietada en árboles adultos. Florece en marzo o abril y presenta frutos a final de verano.
Roble Albar (Quercus petraea):

Árbol corpulento, de porte elevado y gran robustez, que puede superar los 30 m de altura. De hojas caducas, presenta una copa irregular, más o menos redondeada y menos frondosa que el haya. El tronco, esbelto, muestra una corteza más resquebrajada cuanto más viejo es el ejemplar.
Florece en abril o mayo y su fruto (bellota) se madura en el otoño. En Irati, aparece de forma irregular, sobre todo al sur y en los lugares más soleados.
 
     
 
Boj (Buxus sempervirens):

Arbusto común a todo el Pirineo. Siempre ha sido una especie muy valorada. Su importancia radica en que da la mejor sombra para el ganado, así como por la calidad de su madera, ideal para el grabado y tallado. Su tala estaba muy restringida y a veces surgían problemas con pastores y cuchareros, kuxetagileak, que usaban su excelente madera para utensilios.
Avellano (Corylus avellana):

Arbusto de unos 5 m, aunque puede alcanzar los 8-10. Tiene forma de mata muy ramificada.
Tiene destacada presencia en Irati. Destacan los llamados “Avellanos de Orion”, declarados Monumento Natural.
 
     
 
Acebo (Ilex aquifolium):

Arbusto de hasta 5 m de altura con hojas persistentes de bordes espinosos.
Soporta bien la sombra por lo que es uno de los pocos arbustos capaces de vivir en los sotobosques del hayedo.
Helecho (Pteridium aquilinium):

Cubre grandes superficies de terreno en las entradas de los bosques, o en zonas aclaradas de estos sin arbolado.

Presenta un profundo rizoma del que salen unos frondes bipinnados que brotan en primavera y se secan en invierno.
 
     
 
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